Truco para quitar lastre
La claridad de dejar de dar explicaciones
He usado una plataforma para encontrar pintores.
La oferta de la plataforma es sencilla: tú le das las características del trabajo que quieres hacer, ellos te ponen en contacto con 3-4 personas interesadas en darte un presupuesto.
Después de quedar con tres me quedé satisfecho, y al rato, un cuarto me escribió ofreciendo su disponibilidad.
Al principio pensé en contarle que ya había hablado con otros tres. Luego recordé mi práctica de no dar explicaciones de más, a no ser que se pidan desde la genuina curiosidad. Así salté a pensar en no decirle nada. Finalmente, sentí más equilibrado y cortés decirle que gracias y que ya lo tenía solucionado, para que pudiese dedicar su atención a otras cosas.
Su respuesta: un intento de responsabilizarme de los 15 € que había gastado a través de la plataforma para contactar a potenciales clientes. Recalco, 15 € gastados para contactar con clientes potenciales, no para conseguir ventas finales.
Lo primero que me vino fue:
“¿En serio me está intentando responsabilizar de su gasto para captar clientes potenciales? Es la hostia que algunos lleven años dedicándose a un negocio, coman de ello y aún no entiendan cómo funciona la captación de clientes”.
No querer aceptar la inversión en captación de clientes como parte del negocio, no entender la diferencia entre cliente potencial y cliente final… me parece de locos. Si está hasta el gorro de meter dinero y no recibir los resultados esperados… tendrá que hacer sus ajustes y ver si le sale rentable. Es su responsabilidad.
Y, al mismo tiempo, que su reacción me sorprenda, también habla de mí.
¿Por qué me sorprende que alguien que lleve años dedicándose y comiendo de esto no lo entienda?


