Moveré el mundo
Honrando a Arquímedes.
El otro día escribía esto:
No es la primera vez que la siento.
Y hoy, después de mucho tiempo, vuelvo a sentirla con claridad.
Esa sensación de túnel
de ver el futuro nítido
abriéndose ante mi
acompañado de ese cosquilleo sensorial,
y una emoción expansiva,
agradable,
pareciera una mezcla de alegría y entusiasmo,
confianza y seguridad sin superioridad
certeza sin evidencia externa
que crece de adentro hacia afuera hasta llenarme todo el cuerpo
y un poco más.
Sé que la imagen de futuro que me presenta no es lo que necesariamente ocurrirá.
Ya caí en la trampa de interpretarlo así.
La información que esa sensación me trae creo que tiene más que ver con que hoy me encuentro en un lugar en el que mis decisiones diarias están completamente alineadas conmigo.
O al menos a todos los niveles a los que hoy puedo atender…
Y hoy, después de que esta sensación haya reposado unos días, tengo una revelación del porqué. O al menos de un factor muy influyente: palancas.
Llevo un tiempo sabiendo usarlas cada vez mejor, a otro nivel al que estaba acostumbrado:
entendiendo lo que necesito,
leyendo el momento,
accionando
y encadenándolas con la siguiente que toque.
Y no hablo de palancas materiales o monetarias.
No solo.
Hablo de todo tipo de palancas, de tiempo, de energía, relacionales…
de todas aquellas que me generan más output que input, pongas donde pongas tu sistema de referencia.
Todas entrelazadas y entreveradas, como la vida misma, que solo pueden ser bien usadas si existe integración. Interna y entre ellas:
Una Dyson con tan baja fricción de uso que genera un cambio de paradigma en la limpieza y deja una casa más limpia que antes con mucho menos esfuerzo. Algo que sinergiza con saber limpiar la casa de 5 minutos en 5 minutos y utensilios de limpieza básicos, situados discreta y estratégicamente donde van a ser usados.
Unos pintores que trabajan mientras hago tareas más rentables, pintando un color que hace que nos sintamos más en hogar, el lugar donde nuestros sistemas nerviosos descansan.
Conocimiento de lo que me desregula y habilidades para transformar, evitar, modificar mi entorno o delegarlo o a quienes les sume.
Gozar de estar solo, saber resolver problemas difíciles solo y, al mismo tiempo, no solo saber pedir ayuda, sino disfrutar haciéndolo y recibiéndola. Sin olvidar la capacidad de discernir a quien pedírsela y a quien no.
Un trabajo físico a jornada parcial al que tardo 5 minutos llegar, me deja cero resaca emocional y cognitiva y me permite tener energía para vivir y cultivar una futura palanca laboral más efectiva y eficiente.
Comprarme un móvil tan integrado y fluido como la vida que quiero, que me permite escribir sin fricción este post que hoy os lanzo.
Una olla que no requiere de mi atención para cocinar, que a su vez nos permiten un nuevo proceso de cocinado de alimentos igual (o más) nutritivos que antes y con mucho más ratio output/input.
Un taladro que me dio gusto comprar, que me ayuda a desmontar lo que no tiene lugar en la nueva casa a la que nos movemos. Mientras lo hago con amigos cuya ayuda se hace parte de la nueva casa que estamos transformando en hogar.
Y, sobre todo, un suelo firme donde apoyar estas palancas, gracias a dejar de alimentar relaciones cuyo sostén y apoyo es condicionado a mantenerte dependiente. Pero de esto ya os hablaré otro día.
Un fuerte abrazo.
Urtats


